Los efectos ocasionados por la pandemia del Covid-19 en nuestro país ha sido una verdadera prueba de fuego para que las empresas hayan podido analizar cuál es su grado de digitalización y si los cimientos estaban bien fundamentados. En el ámbito de procesos, relación con el cliente y teletrabajo, entre muchos otros, de la noche a la mañana las empresas no solo han tenido que cambiar, sino también improvisar. Pero aquí no acaba está situación: ahora viene la resaca post-Covid.

¿Qué puedo hacer para digitalizar mi empresa? ¿por dónde empiezo? ¿qué inversión debo hacer?… Son algunas de las preguntas que más deben sonar en la cabeza de CEO o director general en relación a los nuevos retos de negocio. Asimismo, antes de dar cualquier respuesta al respecto, intentando no invertir en soluciones que luego sean un lastre, es crítico conocer exactamente el punto de partida actual para establecer las metas y objetivos de digitalización. Es decir, cuál es el grado de madurez digital de la organización.

Para la gran mayoría de empresas la digitalización se ha convertido en el único salvavidas para sobrevivir a esta crisis

Si bien durante estos casi tres meses de nuevo escenario el negocio debe haber avanzado en alguna dirección que haya servido para mantenerse, ha llegado el momento de realizar un buen diagnóstico para conocer la situación actual de la organización y prepararse para dar respuesta al mercado de forma óptima.

En este contexto, en Quantion hemos aprovechado toda nuestra experiencia y conocimientos en proyectos de transformación digital para crear un test que permite a cualquier empresa conocer su grado de madurez digital, sin importar su tamaño. Este test, además, lo hemos completado con un diagnóstico que expone cuáles deben ser los siguientes pasos para mejorar ese grado y alcanzar la transformación digital completa del negocio.

Áreas clave del negocio para la transformación digital

En el test cualquier empresa sin importar su tamaño (grande, mediana o pequeña) podrá conocer el grado de madurez digital de su negocio en las siguientes áreas que consideramos estratégicas para impulsar la transformación digital:

Cultura y gobernanza

¿Quién lidera el cambio hacia la digitalización? ¿Dónde se ve la empresa en los próximos años? ¿Se entiende internamente qué es la innovación y cómo garantizar su desarrollo?

Sin una visión estratégica y una planificación de la dirección dónde la digitalización sea protagonista, es imposible que la empresa pueda beneficiarse del cambio tecnológico. Para abrazar la transformación digital, la dirección debe tener muy claras sus intenciones, especialmente las acciones y el equipo mediante el cual va a apalancar el cambio. No es tanto un tema de tamaño, sino de cultura.

Experiencia de cliente

¿Cómo se identifican las necesidades, expectativas y deseos del cliente? ¿Cuál es la relación de la empresa con este? ¿Qué hacen otros competidores o posibles partners?

La empresa no está sola en el mercado, sino que pertenece a un ecosistema compuesto por muchos actores, entre los que el más importante es el cliente. Uno de los factores más atractivos de la digitalización del negocio es facilitar el consumo de nuestro productos y servicios, ya sea con portales o plataformas, establecer un nuevo tipo de relación con el cliente o mejorar su experiencia en los puntos de contacto que tenemos con él son una obligación. También lo es saber qué hacen otros y, en estos tiempos, es vital identificar partners que aporten valor con cualquier tipo de sinergia.

Operativa de negocio

¿La empresa ha replicado procesos analógicos en digital arrastrando las ineficiencias existentes?  ¿La manera en la que los equipos se organizan y prestan servicio es digital? ¿Cómo circula la información o se crea conocimiento en la empresa?

Internamente, digitalizar debe suponer trabajar de manera ágil, optimizando allí en donde algo se puede automatizar. Se trata de redirigir recursos a lo que realmente importa: aportar valor al cliente. En esta línea, no puede faltar la mejora en la circulación de la información con el objetivo de generar conocimiento.

Datos

¿Hasta qué punto la empresa es hábil para recoger y basar las decisiones de negocio, ya sea del día a día o a nivel estratégico, a través de los datos?

En cualquier tipo de organización, todas las personas que participan o trabajan en ella tienen una opinión. Algunas toman decisiones a nivel táctico, otras a nivel operativo y finalmente, pocas a nivel estratégico. Si no somos capaces de captar y analizar los datos para fundamentar esas decisiones, solo tendremos opiniones y cualquier apuesta puede suponer un brindis al sol que ponga en peligro el modelo de negocio o nos haga perder dinero.

En un mundo en dónde hay tanta oferta, las empresas que toman decisiones en base a datos son las que marcan la diferencia.

Experiencia del equipo

¿Dispone la empresa de un equipo preparado para el cambio digital? ¿Está cómodo con las aplicaciones actuales? ¿Cuáles son sus habilidades?

Si en el primer punto, insistíamos en la importancia de contar con una visión suficientemente bien articulada que nos haga pasar de las palabras a los hechos, el equipo es otra de las piedras rosetas del proceso de transformación. Las personas deben estar capacitadas y se las debe motivar para que cualquier proceso de cambio, más bien de transición, permita entender que es un beneficio. Además, entender al equipo y, sobre todo, tomar en consideración sus ideas de mejora es clave.

A través de estas cinco áreas una empresa puede conocer cuál es su estado y como mejorar o resolver los problemas que le impiden crecer. Marcar una hoja de ruta de transformación digital nunca es fácil, ni es un proceso lineal sin cambios, pero entender y saber exactamente cual es el punto de partida permite a las empresas optimizar sus inversiones. Si quieres que tu empresa llegue con éxito hacia la transformación digital contacta con nosotros y te ayudaremos a conseguirlo.