Jordi Griful
CEO (Chief Executive Officer)

Xantal: Se ha hecho popular una frase que dice que nuestros datos en Internet son el nuevo petróleo. ¿Es cierto o es una exageración? Hagamos una pequeña comparación: cada día se consumen en el planeta 97 millones de barriles de petróleo. Y ya hay más de 4.000 millones de internautas en el mundo y esto son muchos miles de millones de datos de consumidores al alcance de las empresas. Efectivamente, “Nuestros datos son… el nuevo petróleo”.

Hoy empezamos nuestra sección de Cataluña Valley saludando a Marc Cortés, con música de un clásico del cine: “Blade Runner”

Marc Cortés: Enseguida sabrás por qué. Lo decías hace un momento: somos ya 4.000 millones de humanos convertidos en emisores de datos. Cada vez que navegamos por internet, que compramos con la tarjeta de crédito o que hacemos un “like” en las redes sociales estamos emitiendo datos sobre nuestros gustos, intereses y preferencias.

X.: ¿Quieres decir que, escuchando este programa, ya sea en directo o en línea, los oyentes también están dando datos que alguien querrá utilizar?

M.: Y tanto. Para hablar he invitado un experto que todos conocemos muy bien: Jordi Griful. Un fan de la película “Blade Runner”, que en su momento hablaba del futuro, que es de lo que más le gusta hablar a Jordi.

X.: Jordi Griful, CEO y fundador de Quantion, empresa especializada en innovación y transformación digital. ¡Qué contenta de volverte a recibir en Revolució 4.0!

M.: Jordi ha venido para explicarnos las consecuencias de “regalar” nuestros datos, nuestra información a las empresas. ¿Qué está pasando exactamente? ¿Cómo hemos llegado a este punto, por ejemplo, que Mark Zukerberg de Facebook haya tenido que comparecer en el Congreso de los Estados Unidos para pedir perdón?

Jordi: Las empresas tecnológicas y de telecomunicaciones, que han revolucionado la forma de acceder a la información y a los contenidos, ahora se centran en la obtención de nuestros datos para ofrecerlas al mejor postor.

X.: O sea, que como nuestro comportamiento está interconectado en Internet, en las redes, en las apps… vamos dando pistas sobre el tipo de personalidad que tenemos.

J.: Exacto. Para que os hagáis una idea, un estudio sobre Big Data demostró que, a partir del análisis de 68 “likes” en Facebook, esta red social podía determinar con un porcentaje de acierto que ronda el 90% cuál era el color de la piel del usuario, sus afinidades políticas, su orientación sexual o saber si sus padres estaban divorciados. ¿Y sabíais que Facebook tiene datos de personas que ni siquiera tienen un perfil en esta red social?

M.: ¿Es lo que los últimos días se ha hablado tanto sobre los nombrados “perfiles ocultos”? ¿Qué ha hecho Facebook exactamente?

J.: Cuando alguien abre una cuenta nueva, la página se encarga de recopilar los datos de los contactos de aquella persona, los cuales vienen dados gracias a WhatsApp o a una lista de contactos telefónicos de quien se registra. Esta información que Facebook ha guardado de forma automática sirve para crear los llamados “perfiles ocultos”, los cuales son privados. De esta forma, cuando una persona se hace por primera vez un perfil en Facebook, le aparecen sugerencias de amigos que, de hecho, ya conoce… Qué casualidad, ¿no?

X.: A partir del escándalo de Facebook muchos ciudadanos se preguntan cómo pueden recuperar el control de sus datos…

J.: Recuperar el control y saber exactamente quién tiene nuestros datos es muy difícil (para no decir imposible). Somos la sociedad de la Información desde mediados de los años 60 y nuestros datos los tienen desde los estados hasta bancos o aseguradoras, y ahora también plataformas tecnológicas. Lo peor de todo es que todas estas empresas disponen de nuestros datos de forma legal y con nuestro consentimiento, porque cuando accedemos a un servicio y nos plantean las condiciones de uso y privacidad las aceptamos sin leer.

M.: Pero con la nueva normativa de protección de datos nos podremos sentir más seguros, ¿no?

J.: A partir del 25 de mayo podremos pedir a una empresa que nos diga qué datos nuestros tiene, de dónde los ha sacado y para qué los utiliza. Y podremos pedirle a la empresa por el mismo canal con el cual nos contacta. Por lo tanto, si recibimos un mail publicitario que no nos interesa, podemos responder el correo directamente ejercitando nuestro derecho de cancelación. Así la empresa estará obligada a dejar de utilizar y borrar todos nuestros datos.

X.: Y para aquellos oyentes que, aparte de poner en orden sus datos con las empresas ¿Cómo lo pueden hacer con las redes sociales y las aplicaciones del móvil?

J.: En estos casos es suficiente entrar a las configuraciones de usuario o al apartado de privacidad para comprobar qué y a quién hemos dado permiso.

Agnés Ruscalleda: Nos están controlando por la cara, ¡nunca mejor dicho! Porque empieza a arrasar el reconocimiento facial. También podría ser de culos, porque en el mundo hay tantos culos como personas, pero han decidido que es mejor con la cara. ¿Es verdad, Griful, que el reconocimiento facial es el futuro?

J.: Pues os diré que, a pesar de los escándalos sobre privacidad Facebook quiere crear… ¡una copia de las caras de todos los usuarios! El reconocimiento facial es utilizado por las principales compañías de tecnología de todo el mundo. Apple va a sustituir el año que viene su lector de huella dactilar por una cámara que utiliza la cara para desbloquear el iPhone. Con 2.200 millones de usuarios, Facebook ha desarrollado la base de datos de caras más grande de la historia y, con tantas imágenes a disposición, ha podido entrenar su software de reconocimiento facial, que ahora mismo es uno de los más precisos.

A.: ¿Y esto dónde nos lleva? A clasificarnos en guapos o feos, seguro que tienen planes ocultos… ¿Esto no hay quién lo pare? ¡Hacen lo que quieren!

J.: Pronto se podrá reconocer incluso el estado de salud de una persona.
Nos encontramos en los inicios de un cambio profundo que generará debates y contradicciones, con puntos de vista muy diferentes entre generaciones que convivirán en un mismo espacio y tiempo. Los datos son el petróleo del siglo XXI, el reto será como normalizar y legalizar el acceso a este petróleo tanto valioso.

X.: Veremos entonces a dónde va todo esto, y cuál será el precio de regalar nuestros datos. Jordi Griful, muchas gracias por venir otra vez a Revolució 4.0. Te esperamos si te parece de aquí a unas semanas. Marc Cortés, como siempre, muchas gracias y hasta pronto!

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