Diego Lema
Operations Consultant

Según los datos de múltiples fuentes y medios de comunicación, podemos considerar que el 2017 fue el año en el que se consolidó el ecosistema startup y el mundo emprendedor en España. Algunos de los datos que avalan esta tesis son:

  • La inversión en startups creció más de un 40% respecto al año anterior, lo cual es considerado un récord histórico.
  • La inversión se focalizó un 57% en Barcelona, 38% en Madrid y un 2,5 % en Valencia.
  • A nivel europeo por volumen de inversión, España se situó en el sexto lugar.
  • Respecto al período anterior, la inversión ha incrementado un 40,1% y existe un descenso del número de operaciones del 5,7% llegando a la conclusión de que ha habido rondas de mayor importe a nivel nacional.

Los datos y las perspectivas han sido positivos, pero no debemos olvidar que para poder mantener un crecimiento estable se tienen que valorar y gestionar las expectativas para no generar un mercado inflacionista.

Un método que ayuda a valorar una idea, proyecto y/o startup para que resulte atractiva de cara a los inversores es el modelo definido por el profesor Rob Johnson, resumido en estos seis criterios:

1. Tener un mercado claro, definido y existente.

Es decir, haber identificado a usuarios reales y futuros clientes de tu proyecto o empresa. No hablamos de algo abstracto como un target de “jóvenes y deportistas entre 20 y 30 años” sino lo más parecido a un listado con los futuros clientes que comprarán tus productos o contratarán tus servicios.

2.  Existencia de ventaja competitiva o tener identificada las bases para crearla.

Siempre existirá competencia para tu proyecto en el mercado, tanto directa (quien cubre la misma necesidad) o indirecta (quienes satisfacen la misma necesidad generando sustitutivos perfectos). Es vital identificar a tu competencia, aprender de ella, mejorar tu idea y ejecutarla ofreciendo una mejora en la propuesta de valor.

Con estos dos criterios anteriores se puede considerar una idea como Viable.

3.  Equipo multidisciplinar comprometido con el proyecto.

Tener todos perfiles incorporados full-time con experiencia y competencias técnicas y de gestión que se equilibren. Además, deberemos ser capaces de atraer talento para el futuro crecimiento de la empresa.

4.  Timing (el momento es ahora… ¿o no?).

El emprendedor tiene que conocer el mercado y su entorno para valorar si es posible ejecutar el proyecto. Aunque tengamos una idea disruptiva, quizá no existen los elementos tecnológicos para crearla o el mercado la considere innecesaria en la actualidad.

Si se cumple esto, el proyecto será Factible.

5.  Escalabilidad.

Este es el factor que más interesa a los inversores, ya que quieren estar seguros de que los ingresos y beneficios superarán los gastos, así como la capacidad de recuperar su inversión.

6.  Crecimiento.

A diferencia de la escalabilidad, en este indicador prevalece la progresión proporcional de ingresos y gastos, por lo tanto, el poder generar beneficios estables durante su ciclo de vida.

En el momento de llevar a cabo de forma positiva estos puntos, una startup puede considerarse Invertible.

Tener identificados estos criterios no garantizan el éxito del proyecto, ya que en el día a día actúan más factores no controlables para cualquier empresa, sector o área. Pero sí ayudan a valorar la calidad de los cimientos del futuro proyecto.

De estos factores, para el emprendedor, el principal elemento que definirá su viabilidad en el mercado es el de Escalabilidad, el cual se refiere a la capacidad de crecimiento de un modelo basado en generar más ingresos con los recursos disponibles.

La generación de ingresos es la asignatura pendiente de la mayoría de startups de nuestro país. De hecho, la falta de caja (ran out of cash) es la segunda causa de fracaso dentro del ecosistema global emprendedor según un estudio realizado por CB Insights.

 

 

La gestión eficaz entre ingresos y gastos marcará el futuro de la compañía. Para ello será clave:

  • Definir una estrategia de ingresos y facturación.
  • Crear una planificación mensual del Cash Flow.
  • Crear líneas de negocio con potencial para generar ingresos exponenciales.
  • Anticipar las necesidades de crecimiento en la estructura de costes.
  • No depender únicamente de financiación externa.

En definitiva, conocer el mercado, valorar tus puntos fuertes y débiles, e identificar tus amenazas y posibles oportunidades es vital para conseguir el éxito y poder diferenciarte de los demás